
El escándalo relacionado con las hojas de vida y las supuestas presiones para ocupar cargos en la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) ha llevado a la Corte Suprema de Justicia a citar a declarar al embajador de Colombia en el Reino Unido, Roy Barreras. Esta medida se enmarca en una investigación formal abierta por la Sala de Instrucción en su contra, tras las denuncias del exdirector de la Dian, Luis Carlos Reyes, quien señaló que funcionarios de alto nivel del gobierno de Gustavo Petro y congresistas estaban involucrados en la presión para obtener puestos clave en la entidad.
El embajador Barreras ha manifestado que, a pesar de las numerosas denuncias, ha habido poca información entregada a las autoridades, lo que le llevó a solicitar que su versión sea escuchada en el proceso judicial. En sus declaraciones, ha calificado al exdirector de la Dian como un «showman» y ha expresado su intención de emprender acciones legales contra él por incluirlo en la lista de funcionarios que supuestamente solicitaron cargos en la Dian.
La Corte considera que hay mérito suficiente para investigar a Barreras por presunta responsabilidad en un posible tráfico de influencias, una acusación que ha sido negada por algunos implicados, aunque otros, como el exministro Armando Benedetti, han admitido su participación. La situación se complica aún más con la revelación de que durante un allanamiento a la casa de un narcotraficante, se encontraron hojas de vida que supuestamente fueron entregadas por Barreras al entonces director de la Dian.
Este caso destaca las tensiones políticas y judiciales en Colombia, en un contexto donde la gestión del gobierno actual enfrenta escrutinio y acusaciones de corrupción. La cita a declarar de Roy Barreras es solo el inicio de un proceso que podría tener importantes repercusiones en la política colombiana.